RETALES. RESTOS Y DESPIECES DE SUCESOS Y OCURRENCIAS. Bajo la descomposición del estiércol de las noticias se cuecen infecciones de nuestros pensamientos que según los procesos remiten o se enquistan, nos escuecen o nos hacen reír.
Acompaño a un grupo de extranjeros, gajes del oficio, en una excursión a Granada; paseo por el Albaicín, visita guiada a la Alhambra, todo muy cultural. Disfrutamos de la ciudad y sus monumentos, me siento orgulloso de formar parte de un pueblo heredero de estas maravillas. Volvemos a Málaga por la tarde sin ningún contratiempo.
Hace tiempo que nos acostumbramos a los divorcios; de amigos, de familiares y propios. Admitimos que en muchas ocasiones es la mejor solución. Por fáciles que sean en algunos casos, siempre son rupturas y como tales duelen, pero hay que hacerse el cuerpo a la realidad, la vida sigue...
En estas playas ¿nuestras?, en el ámbito de la auténtica microeconomía, los derrotados de la tercera guerra mundial, la financiera, muestran al sol sus heridas. Entierran la sandía y destapan la fiambrera como hicieron sus abuelos, probablemente son los mismos abuelos o los padres quienes les han proporcionado la tortilla y la fruta.
Aquel que sólo se sustentaba de las hierbas que cogía era hasta estos tiempos de depresión (económica, social, anímica...) un personaje obsoleto. Cabía suponer, que si era realmente sabio, debería haber sabido orientarse mejor en lo que respecta al dinero, norte de nuestro destino, y se habrían hecho con una plaza en oposición, un puesto en el gobierno o un premio en un concurso televisivo. Quedaban lejos de España aquellos países del Este donde seis de cada diez habitantes, o más, eran ingenieros nucleares, por lo menos, y a pesar de ello vivían en la miseria.
La mayoría de las veces los niños son la causa de que los mayores vayamos al circo. Se precisa cierta ingenuidad para disfrutar de dicho espectáculo. Fui el domingo pasado; habíamos adquirido las localidades por Internet pero era necesario canjearlas por las entradas en taquilla.
Aquejado de un esguince de tobillo, un amigo ha de guardar forzosa convalecencia. Lleva una semana y le queda otra. Entre el teclado y los libros ha sido abducido por la televisión. No sabe si es espectador de la realidad o de un “reality” en el que triunfa quien más se pudre; la aristocracia y la burocracia imparten masters de corrupción, no queda mucha -cracia para la demo-.
Sábado por la tarde, pasadas las fiestas, reunión dominguera en torno a una espléndida paella, dos para ser exactos. Comentarios, novedades, ausencias, asuntos de viejos amigos que apenas ves, o tan sólo en las redes sociales. Un romance reciente. Me lo cuenta la ex del amigo en cuestión, que ahora es más que amigo de una amiga común.
Para celebrar juntos la Navidad, tradición cristiana con motivos incluso religiosos, voy a viajar a Londres a casa de mi familia. Mi familia en la ley, dicen ellos, política nosotros. En la maleta, ropa de abrigo, algún regalito, y esas delicias que aún son más apreciadas donde no las hay: habitas fritas, queso de cabra (el premiado 'El Pinsapo'), un buen vino... Falta el jamón, pero hay mayoría vegetariana. Cuidadosamente arropada entre muelles prendas acoplo la zambomba.
Más que nada, para evitar una riña fraternal acudí a la urna. He votado en contadas ocasiones y con escasa fortuna: una vez por ejemplo para negarme a la entrada de España en la OTAN., y ya saben lo que ocurrió; claro que para entrar en la comunidad económica era imprescindible asumir las 'responsabilidades' militares. Estamos en Europa y Europa se desfonda. Aquel invento griego, aquella democracia, se sostenía sin remilgos de corrección sobre la esclavitud de los vencidos y se controlaba desde una plaza pública.
Desde pequeños estamos abocados a controles y revisiones, exámenes y pruebas y a sus correspondientes diagnósticos, resultados y notas. Y uno se va acostumbrando . Y apruebas matemáticas, por suerte, una variable, y te dan calabazas en el amor por desgracia; ¿una variable?. Te preguntas al primer desengaño. Y afrontas esos juicios y otros muchos y eres inocente o culpable o las dos cosas.
¡Una buena noticia¡, ¡oh¡, ¡económica¡,¡eh¡, ¡en Málaga,¿sí?. Sí. Un buen año turístico, sin duda propiciado por el despegue de otras economías (no iba ser la nuestra) y el empujoncito de 'la primavera árabe' que pese a su sugerente nombre no ha sido precisamente un reclamo comercial. Grandes buques atracan en calle Larios a un paso de museos y mesones y aviones de todos los tamaños traen volando a amantes de nuestro sol, estudiantes de nuestra lengua y a quienes compaginan ambas cosas.
En Europa dan unas palmaditas en las espaldas de nuestros, ¿o ellos son sólo suyos?, políticos por lo bien que han hecho los deberes (el trabajo de casa). Vamos a gastar menos vendrá a decir entre márgenes la Constitución. Gastábamos demasiado quien más (las instituciones públicas) quien menos. El Gobierno, que mientras está donde está es el Estado, ya no será el estado del bienestar aunque aquí nunca fue más que una promesa y muchos créditos al consumo. Estas cosas pasan hasta en las mejores familias. Los Estados Unidos, que para colmo de males afrontan la incorporación de la ciudad de Nueva York en la ruta de los huracanes antaño reservada a los sufridos paises pobres, son un ejemplo, !son un ejemplo de tantas cosas!
Preocupa en demasía lo políticamente correcto.
La marca del cocodrilo está muy interesada en desmarcarse de la imagen del terrorista noruego que ha aparecido en los medios luciendo sobre su corazón el reconocido logotipo. Cocodrilos verdes contra la inmigración.
La imagen es el concepto, la idea; no, es otra cosa y con más poder aún.
Lo políticamente correcto es el telón que cubre todo lo incorrecto, sin más adverbios.
Créanme, Amy Winehouse, un ejemplo. No un modelo a seguir pero sí un ejemplo, en negativo, de lo que no hay que hacer para llegar a viejo, jubilarse, cobrar la pensión y jugar con los nietos, o criarlos, o darles un beso cuando van de visita a la residencia de ancianos. Un ejemplo de coherencia porque a ella le dijeron que fuera rehabilitación y dijo “que no y que no y que no”. Dice su padre que ya estaba rehabilitada pero muy buen aspecto no tenía. Y fue un ejemplo de sinceridad porque nunca se hizo pasar por lo que no era a diferencia de tantos personajes de la política (el caballero Berlusconi) o el espectáculo (Michael-Peter-Pan-Jackson).
La luz que a nuestra vida puede aportar una estrella va en relación a su magnitud, a su intensidad y a la distancia que de ella nos separa. Hay estrellas inmensas (…..) -rellénense los paréntesis a voluntad, que dicen que sobre gustos no hay nada escrito por más que Kant lo desmienta-, hay estrellas intensas (....), estrellas lejanas (….) y cercanas (….). Hay casos en que la autenticidad supera las fechas y las coordenadas y lo genuino nos es al fin cercano, propio.
Un simpático antropólogo, hombre cercano y sin ínfulas, comenta con una coordinadora de exposiciones de un museo de la ciudad las dificultades del engranaje de cualquier actividad municipal; hablan también de opiniones sesgadas, nepotismos flagrantes y todas esas cosas que rodean a los cenáculos del poder. Una de las conclusiones es que a pesar de los males que entrañan, las oposiciones son el único medio justo de acceder a la mayoría de los cargos correspondientes; luego habrá quien se duerma, pero el principio es equitativo.
La mayor parte de la humanidad cuenta con una sola cosa vitalicia, la propia vida; amenazada ésta ! en tantos casos ! por el hambre, la
guerra o la enfermedad, más que una vida es un sobrevivir; hipotecada ! en otros muchos casos, más que un vivir un sin vivir.
Indigna a cualquiera la renta vitalicia de los grandes próceres : demasiado chocolate para demasiados loros. Cuando menos, inmoral, pero sólo un detalle de lo que son las cosas; aunque la buena educación
( por supuesto supuesta en tan insignes dignatarios ) se ve más que en los protocolos ensayados en los pequeños detalles.
noticias21.es | Comunicación Global Corporación XXI SL | T: 951394821 | info@noticias21.es
C/Calle Strachan, 6 1 Puerta 3 | Málaga | 29015 Aviso legal | Somos noticias21
Diseñado por Masdedos © 2013