Rebajarse objetivos es síntoma de comodidad. Según Pellegrini, ‘’la campaña está absolutamente de acuerdo a lo previsto’’ y fundamenta su razonamiento en la ‘estrechez’ del campeonato transcurridas ’25 fechas’. Desde la grada se piensa que el Málaga está perdiendo una gran oportunidad de situarse en ‘territorio Champions’. Las lecturas dependen de las formas de mirar el fútbol.
Manuel Pellegrini
El fútbol de Pellegrini no gana adeptos en su estancia sureña. No transmite ambición, no se ha terminado de integrar en un entorno al que se le presenta una opción de histórica de entrar en Europa por la puerta de los grandes. Las cuentas ‘nada corrientes’ del vestuario (jugadores y equipo técnico) deberían llevar el club hacia otros posicionamientos ante los objetivos.
Dentro del Málaga nadie pronuncia la palabra Champions, incluso el entrenador se atreve a declarar que la temporada pasada, por estas ‘fechas’, íbamos últimos, aunque se hayan invertido después millones y millones de euros en tiempos de crisis para situarse justo detrás del Madrid y del Barça en lo económico. El jeque no está en Málaga, pero alguien debería recordar al vestuario que el objetivo natural es la Champions. Simplemente por presupuesto.